Diez claves para el buen funcionamiento de la calefacción

Se trata de un electrodoméstico que demanda una inversión importante tanto a la hora de comprarlo como en el momento de la instalación, por eso es importante saber cómo cuidarlo para maximizar su vida útil.

Los equipos hogareños para acondicionar el aire pueden cumplir dos funciones: la de refrigerar en verano y la de calefaccionar los ambientes en invierno, regulando la temperatura y el grado de humedad. Adicionalmente, filtran y limpian el aire, lo que implica que acumulan residuos que es necesario remover.

Aquí, los expertos que brindan el curso de Refrigeración y Aire Acondicionado en CENEDI, una plataforma de elearning que brinda cursos de oficios, comparten las 10 claves para usarlos y prepararlos antes de ponerlos en marcha para lograr un óptimo funcionamiento y ahorro en el consumo de energía:

Antes de encenderlos:

1.    Limpiar los filtros: esta es una tarea sencilla que consiste en abrir las tapas frontales de los equipos interiores, sacar cuidadosamente los filtros y lavarlos con agua y jabón. Luego se los seca y se los coloca nuevamente en su lugar. Los filtros de aire sucios afectan el buen funcionamiento del equipo y consumen energía, por eso hay que limpiarlos una vez cada dos semanas o, como mínimo, una vez al mes y cambiarlos si se verifican roturas o daños.

2.    Verificar la carga de las baterías del comando remoto: aunque parece obvio, muchas veces se piensa en una falla del equipo antes de chequear que las pilas tengan carga.

3.    Limpiar los ventiladores de la unidad exterior: la función de los mismos es acelerar la salida del aire caliente, y deben permanecer libres de obstrucciones para que no se recaliente el equipo.

4.    Verificar  que el condensador no esté bloqueado: esto se comprueba con solo mirar la parte del equipo que sale al exterior  para asegurarnos de que recibe suficiente aire de frente como para funcionar correctamente.

¿Cómo usar el equipo de forma segura y responsable con el medio ambiente?

5.    Antes de la instalación –e incluso antes de comprar el equipo de aire acondicionado-, es necesario verificar que las aislaciones (ventanas, accesos, etc.) del ambiente donde se lo colocará sean lo más herméticas posible, ya que un buen aislamiento ayuda a ahorrar hasta el 40% en la factura de la luz. Además, si no hay pérdidas, al equipo le costará menos enfriar el espacio.

6.    El equipo elegido deberá tener la capacidad adecuada para las necesidades del ambiente, ya que comprar uno más grande no necesariamente enfriará más, y seguramente implicará un gasto innecesario. Es conveniente asesorarse, tener en cuentas las medidas del ambiente y elegir el indicado: ni más grande ni más chico.

7.    Antes de usarlo, es importante ventilar el ambiente cuando afuera esté fresco, porque si constantemente se airea y renueva el aire de la casa, podemos ahorrar energía. En cambio, si en el verano, con calor, cerramos puertas y ventanas, es posible ahorrar hasta un 30% en el consumo.

8.    Usar con prudencia el termostato es fundamental, porque hacer cambios bruscos en la temperatura con el control remoto, incrementan la factura de electricidad. Utilizar el equipo con una diferencia mayor a 12°C en relación al exterior no es saludable y además, es caro: por cada grado que se disminuye en relación al exterior se consume un 8% más de energía.

9.    Al encender el equipo no es conveniente ajustar el termostato a una temperatura menor a la deseada pensando que eso hará que el equipo enfríe más rápido: esto solo forzará el motor y provocará un mayor gasto de energía.

10.  Por último, hay que evitar abrir constantemente puertas y ventanas cuando el equipo está funcionando, ya que estas fugas implicarán pérdidas de frío o calor según sea el caso.

En el caso de comprobar que el equipo de aire acondicionado no funciona adecuadamente, aunque se hayan tomado todas las precauciones anteriormente mencionadas, es importante recurrir a un profesional calificado para que lo revise y pueda resolver a tiempo el problema, evitando así un inconveniente mayor. Con la atención adecuada, los equipos de aire acondicionado y calefacción funcionan perfectamente y constituyen una gran fuente de confort en el hogar tanto en verano como en invierno.